En Espadan Corks queremos que cada sorbo de tu vino sea perfecto, sabiendo que está protegido por las garantías que desde hace milenios solo otorga el uso del corcho en los vinos (pecio Cap de Volt o incluso los egipcios hace 3.000 años). ¿Te has preguntado alguna vez cómo influye el tipo de tapón en tu experiencia de degustación? ¡La respuesta es sí, tiene impacto! Por eso te mostramos los actuales sustitutos del corcho y los defectos que producen en tu vino y en tu salud, comparamos los tapones sintéticos, los aglomerados y los naturales para descubrir cuál conserva tu vino en su mejor estado, saludable, seguro y delicioso. Sigue leyendo para saber más.
El riesgo oculto de los tapones sintéticos
Los modernos tapones hechos de plástico (polímeros como EVA, PVC o LDPE) son los que presentan el mayor riesgo para tu salud y la calidad de tu vino.
Los análisis demuestran que estos tapones liberan muchos químicos indeseados, como el metanol y la acetona, a veces superando los límites de seguridad. Peor aún, liberan sustancias como los ftalatos, BPA y BPA-S conocidos como «disruptores endocrinos», que no son buenas para el cuerpo, dado que interfieren desequilibrando tu sistema hormonal que regula y sincroniza tu cuerpo.
Respecto a la calidad del vino, el plástico mata al vino ya que no es poroso, no permitiendo su microoxigenación, imagina que en vez de utilizar barricas de roble, utilizas barricas de plástico, siendo que en las barricas el vino está escasos meses y en las botellas está incluso años (fíjate que el vino no tiene caducidad). A partir de los seis meses el tapón se degenera, y permite el paso del aire con lo que oxida el vino.
Te propongo que tu próximo vino, si está tapado con plástico le pidas al camarero que te cambie la copa de cristal por un vaso de plástico. En el vaso, el vino estará minutos y en la botella, tapada con plástico, habrá estado incluso años.
Tapones de cachitos de corcho ‘pegados’
Los tapones microaglomerados se fabrican con pequeños trozos de corcho que se pegan entre sí. Aquí, el problema no es el corcho, sino la «cola» o adhesivo utilizado y las microesferas plásticas expansivas cuyo objetivo es darle elasticidad al corcho triturado, que al estar en trocitos tan pequeños ha perdido su estructura y propiedades (elasticidad, memoria, estructura y organización celular).
Los adhesivos que se utilizan son reactivos de poliol e isocianato, para reaccionar formando cola de poliuretano, que es la única que tiene propiedades parecidas al corcho (estabilidad y elasticidad), pero se degrada con el tiempo, y está en contacto con el vino que es un alimento muy ácido que contiene alcohol, lo que hace que la degradación sea muy rápida. El componente poliol de la cola puede tener diferentes orígenes (animal o incluso vegetal), pero independiente del origen del poliol, el otro componente, los isocianatos, todos ellos, están considerados como muy tóxico, mutagénico y cancerígeno, en las fichas de seguridad del producto.
Estos tapones cambian el perfil gustativo en el vino, dado que aportan un defecto de amargor atípico. Este amargo no se corresponde con el vino, es un amargor químico debido a las moléculas tóxicas que migran de la cola al vino. La mejor forma para que lo compruebes tu mismo este amargor es introducir el tapón en una copa con agua y en unos días pruebas el agua.
Corcho natural: el campeón de la seguridad
El corcho natural, que viene directamente de la corteza del alcornoque, es el material más seguro y saludable para sellar tu vino utilizado desde hace milenios. Las migraciones del corcho natural al vino son sus propios compuestos naturales, que son beneficiosos para la salud, polifenoles, taninos, y otros antioxidantes, como quercetina.
El corcho natural permite que vino siga vivo dentro de la botella, permitiendo su evolución natural convirtiéndolos en vinos más agradable a lo largo de su crianza en botella.
El único inconveniente que tiene el corcho es la molécula aromática TCA (Tricloroanisol), que puede modificar el aroma del vino, no tiene incidencias en la salud al no ser tóxica, ni irritante. Está molécula proviene de la lignina que existe en todo el reino vegetal, por lo que existe en las barricas, madera de palet, cuñas, cartón, serrín,…, incluso en la misma uva.
Por tanto, si quieres asegurar la inocuidad, la salud y la longevidad de tu vino, la mejor decisión es elegir el tapón de corcho natural. En Espadan Corks nos aseguramos de que cada tapón que sale de nuestra fábrica cumpla con los más altos estándares de seguridad para proteger cada botella. Somos los únicos que tenemos integración vertical completa plena, ofreciendo corchos de nuestras fincas, las que cuidamos y respetamos desde hace siglos, amparadas con los certificados en exclusividad de origen Parques Naturales, de producir tapones y corcho ecológico por el CAECV y Manejo Forestal y Cadena de Custodia PEFC.
Enlaces de interés
https://doi.org/10.3390/app14156507 – Migración de moléculas al vino según tipo de tapón.
https://doi.org/10.21603/2308-4057-2026-1-667 – Migración de tóxicos de los tapones de plásticos al vino.
Expancel® Microspheres for wine corks – Migración de microplásticos de tapones microgranulados al vino.
https://es.scribd.com/document/763751953/Diam-Test-espagnol – Sabor amargo de las colas/pegamento de los tapones microgranulados al vino.
https://kntn.ly/6b8bd480 – Ficha de seguridad de la cola/pegamento de los tapones.










